Hace diez años, del 10 al 12 de julio de 2015, el pueblo paraguayo vivió una de las visitas más emotivas de su historia reciente: la visita apostólica del Papa Francisco. Fueron jornadas llenas de fe, alegría y esperanza que aún permanecen vivas en la memoria colectiva de la nación.El Santo Padre llegó con el corazón abierto, trayendo el Evangelio encarnado en gestos sencillos, palabras profundas y una cercanía pastoral que conmovió a miles. Su paso por Paraguay fue una caricia del cielo al alma de un pueblo creyente y resiliente.
Durante esos días, el Papa:
✚ Visitó el Hospital Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”, llevando consuelo y ternura a los más pequeños.
✚ Presidió la Santa Misa en la explanada del Santuario de Caacupé, donde se congregaron multitudes para orar con María.
✚ Se reunió con representantes de la sociedad civil en el estadio León Condou, promoviendo el diálogo y la participación ciudadana.
✚ Compartió las vísperas con obispos, sacerdotes, religiosos y laicos en la Catedral Metropolitana de Asunción, fortaleciendo la comunión de la Iglesia.
Sus palabras aún resuenan con fuerza:> “Amen a su patria, a sus conciudadanos, y sobre todo, amen a los más pobres” — Papa Francisco de feliz memoria
Una década después, el mensaje de Francisco sigue iluminando el caminar del Paraguay. Diez años de esperanza que nos invitan a renovar el compromiso con el Evangelio y con los más necesitados, al estilo del Buen Pastor.
📸 Imágenes: Arzobispado de Asunción









